El tigre persa o tigre del Caspio es una subespecie de tigre actualmente extinta. Su área de distribución original abarcaba la península de Anatolia, el Cáucaso, el Kurdistán, norte de Irak e Irán, Afganistán y gran parte de Asia Central hasta Mongolia. Esta subespecie, la más occidental de todas, era también la tercera más grande, después del tigre siberiano y de Bengala.

Carcterísticas[editar | editar código]

El pelaje de esta especie era amarillo dorado, un poco más apagado que el del tigre de Bengala y con más zonas blancas en costados y cara. Las rayas, en lugar de ser negras, tenían un color marrón de distintas tonalidades e incluso se volvían amarillentas en las zonas blancas cercanas al vientre. En invierno, el pelo crecía bastante para soportar el frío clima que se adueñaba entonces de las montañas de Asia centro occidental, especialmente en el vientre y la característica barba o pequeña melena de la zona de las mejillas y garganta.

El cuerpo era bastante robusto, y algo alargado, con patas fuertes y bien desarrolladas rematadas por unas garras excepcionalmente largas, más grandes que las de cualquier otro tigre. Las largas a la par que robustas patas les permitían recorrer largas distancias; de hecho, esta subespecie de tigre, al contrario que las otras, emigraba cada año siguiendo las manadas de saigas, asnos salvajes, ciervos y camellos de los que se alimentaba. Debido a esto, los kazajos lo conocían como "leopardo viajero", en contraste con el auténtico leopardo que aún habita en Turkmenistán y es de carácter sedentario. En cuanto a la cola, era bastante corta y estaba surcada por rayas blancas y pardo-amarillentas alternadas.

Historia y extinción[editar | editar código]

Los tigres actuales descienden de una sola población original que durante el Pleistoceno habitaba al sur de Siberia y luego emigró hacia el sur, expandiéndose por gran parte del continente asiático. El tigre del Caspio se originó a partir del único grupo que emigró hacia Occidente, mientras el resto lo hacía siguiendo la costa china. Por ello, se creyó que el tigre del Caspio sería seguramente la subespecie con más diferencias genéticas respecto al resto de tigres. Pero la investigación genética en 2009 demostró que el animal estuvo estrechamente relacionado con el tigre siberiano. Separados por una sola letra del código genético, se cree que los dos se separaron el uno del otro en el siglo pasado. Algunos investigadores sugieren que puede ser posible volver a introducir el tigre siberiano, estrechamente relacionado con la distribución histórica del tigre del Caspio, con la esperanza de recrear el gran felino ahora extinto. Se extingió pr la exesiva caza furtiva en el año 1972.

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